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sábado, 11 de diciembre de 2010

Risky Bussiness

Hoy tuve otra de esas epifanías idiotas que siempre me asaltan de cuando en cuando: Casi todo el tiempo me la paso ilusionada absurdamente por un tipo. Siempre mantengo la fe que algunos de ellos va a quedarse en vez de dar vueltas alrededor mío y finalmente alejarse completamente. Usualmente me decepcionan y dependiendo de cuánto tiempo haya invertido en ellos me deprimo más o menos un par de semanas, hasta que se me pasa y regreso a ser "la que no quiere ser novia de nadie".
Se me ocurrió entonces qué, si este ciclo se repite con tanta frecuencia, arriesgar se me ha vuelto más sencillo que antes, es decir, ya no me da tanto roche lanzarse el anzuelo a un tipo y no recibir respuesta a cambio.
Arriesgar podría convertirse en una actividad menos estresante para mi si tomara conciencia que, a lo largo de mi historial de interacciones con los hombres, la desilusión que acompaña cada "pérdida" no me dura mucho más de un mes y, como un niño que se tropieza, me levanto, me limpio y sigo adelante.
Si tan solo mi cerebro captara ese mensaje...

domingo, 5 de diciembre de 2010

La teoría de las donas


Fabiola, una amiga, me contó algunas de sus reservas sobre "agarrar" con un pata que recién conocía del fin de semana. Yo no estaba muy segura si contarle que yo ya lo había hecho antes, pero por experiencia preferí mantener un perfil bajo y decirle que no encontraba muy emocionante eso de besar extraños. La verdad de todo es que me parece un pasatiempo muy vacío y lo que me deja esa experiencia es la misma sensación que comer una dona glaseada: Al principio es rico y te empalaga porque está llena de azúcar, sensación que te mantiene feliz mas o menos por dos horas, hasta que tu cuerpo procesa todo ese dulce, que a la larga no le aporta nada a tu alimentación. Luego de eso, viene el bajón, en donde sientes una profunda hambre y quieres volver a comerte otra dona glaseada. Finalmente, tantas donas terminan dándote naúseas y ya no quieres siquiera oler una en un buen tiempo. 
And that's the way it is.